La reforma de la Salud: La gran ausente del debate electoral

La Alianza Venceremos sí la propone

Carlos Bardález del Águila[1], Rosario Cabrera Guerrero[2], Miguel Zúñiga Olivares[3]

La pandemia y la urgencia de una reforma del sistema de salud

La pandemia de COVID-19 dejó al descubierto una realidad que se intentó ignorar: la precariedad y la profunda inequidad de nuestro sistema de salud. Con cerca de 250 mil fallecidos y las tasas de mortalidad por COVID-19 y de exceso de muertes más alta del mundo, quedó en evidencia que el país enfrenta un sistema institucionalmente fragmentado, socialmente segmentado y excluyente, debilitado por años de abandono estatal y crecientemente mercantilizado. La crisis sanitaria reveló también los límites de un modelo en el que el Estado neoliberal y subsidiario interviene de manera insuficiente mientras el sector privado expande su influencia en ámbitos donde debería garantizarse el derecho a la salud. Mostró brutalmente la indolencia del sector privado y los abusos de los oligopolios existentes, así como la incapacidad y desinterés del Estado en defender la salud y la vida de los ciudadanos. El resultado es un sistema profundamente desigual e injusto, donde el acceso y la calidad de la atención dependen de la capacidad de pago de las personas.

Esta lamentable situación debería habernos conminado para transformar radicalmente nuestro sistema de salud, para que la atención de salud se convierta realmente en un derecho fundamental de los peruanos y no sea una mercancía. No obstante, a pesar de esta dramática experiencia, la discusión sobre una reforma del sistema de salud ha ido perdiendo presencia en la agenda pública. Incluso actores que deberían impulsar cambios, como los colegios profesionales vinculados a la salud y algunos sindicatos de EsSalud, han mostrado resistencia a discutir transformaciones de fondo.

Programa de salud de la Alianza Venceremos[4]

Frente a esta realidad, la Alianza Venceremos plantea una reforma estructural de nuestro precario sistema de salud, marcado por su segmentación, fragmentación, subfinanciamiento y mercantilización, en el marco de la refundación de nuestra república. Esta debe estar basada en un Estado Social, al servicio de la ciudadanía, en el cual los derechos económicos, sociales y culturales sean universales para todos los peruanos y no declarativos como en la actual Constitución. Es la hora de refundar la República y construir ciudadanía social por derecho y como parte de esta, que la salud y la seguridad social en salud sean derechos fundamentales y universales.

El objetivo es construir un Sistema Público de Salud Único, universal y gratuito, basado en la Atención Primaria de Salud (APS).  El nuevo sistema se fundamentará en la universalización de los derechos de salud y seguridad social en salud, como derechos fundamentales. Así todos los peruanos tendremos derecho a una atención integral de salud de calidad y las prestaciones sociales y económicas vinculadas con nuestra salud; eliminando la perversa segmentación social de nuestro actual sistema, que margina a los más pobres con derechos diferenciados. Este nuevo sistema busca superar además la fragmentación institucional actual, integrando progresivamente los subsistemas públicos en una estructura institucional descentralizada que garantice acceso universal, atención integral y servicios de calidad para toda la población.

La propuesta se sostiene en cuatro pilares:

  1. Fortalecimiento de la seguridad social en salud. Para universalizar la cobertura se propone ampliar EsSalud para cubrir a toda la población, reorganizándola para reducir su burocracia, fortalecer su autonomía, combatir la corrupción y garantizar una gestión transparente y meritocrática. Asimismo, se plantea mejorar la cobertura y calidad de atención, eliminar las exoneraciones en las contribuciones y priorizar el desarrollo de servicios propios, en lugar comprar servicios a privados o asociaciones público-privadas (APP). Finalmente, en una última etapa se afiliará a todos los peruanos a EsSalud.
  2. Creación de Sistemas Regionales de Salud basados en la APS, como estrategia para implementar una real y efectiva APS. Esto implica reformar el precario primer nivel de atención reorganizando su estructura de servicios implementando 700 policlínicos de especialidades médicas en todo el país y contratando 5,000 equipos de salud familiar y comunitaria. Cada equipo atendería aproximadamente a 3,000 personas, garantizando un médico de cabecera cercano a las familias y comunidades que velará por la atención de todos sus miembros.
  3. Creación de la Red Nacional de Farmacias, con farmacias populares para garantizar el acceso universal a medicamentos. Esta red dispensaría gratuitamente los medicamentos prescritos en los establecimientos del sistema público y ofrecería medicamentos genéricos a bajo costo para la población. La propuesta incluye, además, fortalecer el CENARES, mejorar la cadena de suministro para combatir el desabastecimiento de medicamentos y desarrollar una política de soberanía farmacéutica que impulse la producción estatal de medicamentos.
  4. Nueva estrategia nacional de lucha contra las enfermedades, orientada a fortalecer la prevención, la atención temprana y la gestión integral de los principales problemas de salud pública, reformando los modelos de intervenciones en salud pública, del actual esquema centralizado a un modelo descentralizado que privilegie la gestión territorial.

Para que esta transformación sea viable se requieren cinco condiciones estructurales:

  • Una reforma constitucional que consagre el derecho universal a la salud y a la seguridad social en salud y permita la creación de un sistema público de salud único, universal y gratuito.
  • Una reforma tributaria que garantice financiamiento suficiente y equitativo para el sistema de salud. La meta es elevar el gasto público en salud por encima del 6% del PBI en el quinquenio y alcanzar posteriormente el 8%, eliminando las exoneraciones y beneficios tributarios, y estableciendo mayores contribuciones para los sectores de mayores ingresos.
  • Una gobernanza sólida, democrática y descentralizada del sector salud, que fortalezca las capacidades de gobierno sectorial y gestión en todos los niveles de gobierno y promueva la participación social en la toma de decisiones para democratizar el sistema de salud.
  • Fortalecimiento de la regulación del sector salud, supervisando estrictamente a aseguradoras, clínicas y farmacias privadas para prevenir prácticas abusivas contra los usuarios y garantizar el respeto al derecho a la salud, así como ejerciendo un control efectivo de los monopolios y oligopolios. Para ello se propone la creación de una Defensoría del Derecho a la Salud.
  • Una política firme de lucha contra la corrupción en el sistema sanitario, uno de los principales factores que deterioran la calidad de los servicios y debilitan la confianza ciudadana, estableciendo un marco legislativo que desincentive, persiga y sancione los actos de corrupción y creando la Contraloría Ciudadana de Salud.

¿Qué aborda la agenda pública y qué proponen los partidos?

Desde el 2022 la necesidad de una reforma de la salud ha ido desapareciendo de la agenda pública, el ambiente académico y los medios de comunicación. Lo curioso es que se ha ido transformando en medidas mínimas de carácter tecnológico (historia clínica electrónica interoperable) o privatizadoras (concesión del primer nivel de atención o APP en hospitales), que buscan ocultar la necesidad de una reforma real. Incluso el lenguaje ha transmutado: “sistema unificado de salud” ya no implica un sistema único, al igual que el “sistema integrado”. La marginalidad del tema en el debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones refleja esta tendencia.

Esto se repite en los programas de salud presentados para estas elecciones por los partidos políticos. Solo Venceremos y Perú Libre plantean un sistema público de salud único, universal y gratuito (Figura 2). Ahora Nación plantea “integrar los servicios del Minsa, los gobiernos regionales, EsSalud y privados”, pero solo a través de un “sistema único de referencia y contrarreferencia”. Algo similar propone Juntos por el Perú al señalar un “sistema nacional único de referencia y contrarreferencia interoperable”, sin mencionar una reforma estructural del sistema de salud. En general, la mayoría de los partidos identifica la fragmentación institucional y la segmentación social como problemas relevantes del sector; sin embargo, solo la Alianza Venceremos y Perú Libre plantean como solución la unificación del sistema de salud, mientras que los otros solo proponen medidas atenuantes de articulación mediante cuatro mecanismos: el intercambio prestacional comercial, un sistema único de referencia, la historia clínica electrónica y la gobernanza coordinada; que en realidad no resuelven el problema estructural de la segmentación: ciudadanos con derechos diferenciados.

Esta reticencia contrasta con las preferencias ciudadanas: el 62.3% de los encuestados prefiere un sistema público de salud gratuito y universal (Figura 4). Este dato refleja una demanda social por un sistema más justo, solidario y accesible.

En lo que respecta a la implementación de una verdadera APS integral, solo la Alianza Venceremos y Perú Libre la proponen (Figura 3), entendiéndola como un enfoque y eje reorganizador del sistema de salud, que transforme la estructura de complejidad de los servicios de salud repotenciando su capacidad resolutiva y organice territorialmente los servicios mediante equipos de salud familiar responsables de poblaciones definidas y supone una reforma estructural del primer nivel de atención (no solo su fortalecimiento). Por ejemplo, Libertad Popular también propone médicos de familia, enfermeras comunitarias y equipos de salud territorial, pero desde un enfoque de paquete básico de APS selectiva. El resto de los partidos, casi en su totalidad, incluyen el fortalecimiento del primer nivel de atención, dentro del modelo tradicional y restringido de atención por niveles de complejidad crecientes, con un primer nivel de baja complejidad.

El Perú tiene uno de los niveles más bajos de gasto público en salud (3.6% del PBI en 2023) y de presión tributaria (14.8% del PBI en 2025) en América Latina. Por ello, cualquier reforma estructural del sistema de salud requiere necesariamente una reforma tributaria que incremente la capacidad recaudatoria del Estado y permita financiar la expansión y sostenibilidad del sistema de salud. Sin embargo, solo ocho partidos (22.9 %) plantean medidas de reforma tributaria para ello, mientras que el 77.1 % no las incluye. Entre las organizaciones que sí proponen reformas tributarias se encuentran Venceremos, JPP, PTE, Partido Morado, APRA, APP, Podemos Perú y Partido Regionalista de Integración Nacional (PRIN) (Figura 5). En el caso de Venceremos, su plan de gobierno plantea explícitamente financiar la expansión del sistema de salud mediante eliminación de exoneraciones tributarias, reforma del sistema impositivo, establecimiento de nuevos impuestos y fortalecimiento de las medidas contra la elusión y la evasión fiscal.

En síntesis, el análisis de los planes de gobierno evidencia que la reforma estructural del sistema de salud ha estado prácticamente ausente del debate electoral: solo la Alianza Venceremos y Perú Libre la plantean. No obstante, la Alianza Venceremos constituye la única propuesta programática que articula de manera coherente los tres componentes indispensables de una reforma estructural: la transformación institucional del sistema de salud, la reorganización del modelo de atención basada en la APS y un esquema de financiamiento sustentado en una reforma tributaria progresiva.

Bibliografía

  1. Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG-DATA). Panorama político electoral; Encuesta. Febrero, 2026. Perú.
  2. Programas de gobierno de los partidos políticos participantes en las elecciones generales de 2026.

[1] Médico-cirujano y magíster en Salud pública.

[2] Enfermera y estudios de maestría en Salud pública y salud global.

[3] Médico-cirujano, especialista en Gestión en salud, magíster en Gerencia de servicios de salud y en Salud pública.

[4] Esta sección resume el programa de salud de la Alianza Venceremos elaborado por la Subcomisión de salud de la Comisión de Programa. Los autores son miembros de dicho grupo.

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