Paolo Marzo R.

Más allá de los aspectos escandalosos del caso «las visitadoras de Jerí», este nos deja una importante lección moral sobre el camino de la corrupción y una evidencia de la degradación del Estado peruano.
La lección moral es una reedición de la advertencia descrita en la Biblia hace más de 3000 años, en el capítulo 11 del segundo libro de Samuel , que nos relata el camino de corrupción del Rey David: comienza con un deseo hacia la esposa del leal soldado Urías, sigue con el uso de su poder para obtener sexo con ella, llevándola hacia una infidelidad hacia su esposo, continúa con la perturbación del servicio público militar en plena guerra con otro pueblo, para tratar de encubrir la consecuencia del abuso de poder para satisfacer su incontinencia sexual, y termina con un asesinato de Urías por autoría mediata a fin de que su inmoralidad quede impune.
En este relato, David encarna la figura del opresor que instrumentaliza el aparato de Estado para satisfacer sus propios intereses, destruyendo la vida de los más vulnerables. Hoy Jerí abusa de su poder presidencial para satisfacer sus intereses personales afectando la marcha del Estado que le toca presidir. De tres maneras:
1) se perturba el sistema de contrataciones públicas,
2) se afecta Ia calidad de los servicios públicos al dejar de contratar a las personas que pudieron ser seleccionadas siguiendo un procedimiento regular de búsqueda de quiénes podrían brindar los servicios más idóneos (sin perjuicio de que algunas de las favorecidas por Jerí hubieran podido cumplir los requisitos objetivos de los servicios que se contrataron) ;
3) se distrae del cumplimiento de los deberes y funciones de la Presidencia de la República, que no incluyen la contratación de personal, menos en entidades ajenas a la Presidencia de la República.
En estas afectaciones hay una diferencia sustancial con la corrupción del rey David : Jerí no es un rey que puede disponer del personal de las entidades públicas de manera discrecional o arbitraria. Por lo que para consumar sus deseos venales tuvo que pasar por infracciones de deberes del personal del sistema administrativo de abastecimiento del Estado. Lo que evidencia la degradación de dicho sistema y la penetración de la corrupción en sus servidores, que a diferencia de Betsabeth, la esposa de Urías, si pudieron rechazar la ingerencia indebida del encargado de la presidencia de Perú.
Descubierto Jerí, viene siendo blindado por Fuerza Popular que desde la presidencia del Congreso a cargo del reeleccionista Rospigliosi, maniobra para evitar la censura de la mesa directiva de la que Jerí es parte.
En el relato bíblico el profeta Natán pone en evidencia a David, quien se arrepiente y pide perdón a Dios. Hoy Jerí, a pesar de haber sido puesto en evidencia, no muestra la más mínima vergüenza, esperando que sus titititeros Rospigliosi y su jefa Keiko Fujimori le aseguren impunidad.
Queda en nosotros y nosotras sancionar políticamente a Jerí, a su partido político Somos Perú y a los demás partidos de la mesa directiva del Congreso de la que es parte: Fuerza Popular, Perú Libre, sin contar a Acción Popular que ya no participa en la contienda electoral. Pero también discernir para evitar caer en las tentaciones de abuso del poder que podamos tener para satisfacer nuestros deseos a costa de los demás.
